Cientos de peregrinos celebraron ayer la festividad de San Adriano en una jornada en la que acompañó el sol y que cerró el calendario de verano de las fiestas populares en Castrillón. Los romeros comenzaron a llegar a la localidad castrillonense a primeras horas de la mañana. Muchos madrugaron para realizar el rito de “pasar las cadenas”, al que se atribuyen poderes curativos, antes de que la multitud llenara la capilla del santo. Otros romeros llegaron a pie, a caballo o en bicicleta desde diferentes puntos del concejo. La misa solemne fue concelebrada por varios sacerdotes entre los que se encontraba el arcipreste de Avilés y párroco de Piedras Blancas, Juan Manuel Suárez y el párroco de Santa María del Mar, Agustín González. La banda de gaitas de Castrillón acompañó la procesión en la que los vecinos portaban la imagen de San Adriano y de la Virgen de Covadonga.

Los actos religiosos dieron paso a los lúdicos. La charanga “Pikante” animó el rato previo a la comida popular que congregó a más de 500 comensales en la carpa que instaló el Ayuntamiento de Castrillón. Otros romeros optaron por degustar la empanada y la tortilla bajo la sombra de los árboles y otros llevaron de casa su propia carpa.

Los fieles despidieron a San Adriano con una misa rezada a media tarde. Después y hasta la medianoche la música del trío “Aquarium” y del grupo “La Cirigüeña” animó la romería y la verbena.