El párroco de Naveces ha lanzado un SOS para salvar el roble centenario que hay en las inmediaciones de la iglesia. El ejemplar es uno de los diez robles catalogado en el “Inventario de árboles y bosques notables del concejo” que elaboró hace dos años el grupo “Mavea”. El párroco Agustín González, ha pedido ayuda para frenar el deterioro del “Quercus robur” que tiene más de 100 años. El árbol está muy debilitado y se está inclinando debido a una oquedad que invade el arco perimetral del tronco.

El concejal de Medio Ambiente de Castrillón, Alfredo Montes, señaló ayer que los técnicos municipales van a realizar un estudio con el objetivo de conocer los problemas que padece el ejemplar e intentar buscar soluciones para proteger el ejemplar. El diámetro de la copa del árbol, según el informe elaborado por “Mavea”, es de unos 20 metros y el perímetro del tronco de 3,6 metros. El ejemplar está protegido por el Principado y posiblemente puede tener más de 200 años de vida.

Cerca de Naveces, en las inmediaciones de la iglesia de Santiago del Monte también hay un roble centenario. El diámetro de la copa es similar a la del árbol de Naveces y el perímetro del tronco alcanza los seis metros. Los expertos sostienen que su estado de conservación no es muy bueno pues apenas conserva copa y tiene gran cantidad de hiedra en el tronco.

En el “Inventario de árboles y bosques del concejo” se cuentan 34 árboles singulares y 16 manchas arbóreas de entre una y dos hectáreas. Además de los 10 robles, el informe incluye 8 castaños, 5 madroños, 3 laureles, 3 olmos, 2 arces, un acebo, un tilo y un acebuche. Los tres olmos en buen estado que hay en el municipio se encuentran en Piedras Blancas. Uno de ellos en el parque La Libertad y los otros dos en Las Castañalona. Son ejemplares de más de 20 metros de altura.

El informe de “Mavea” que encargo la entonces concejala de Medio Ambiente de Castrillón, Rosana Templado, nació con el objetivo de catalogar los árboles y bosques notables para poder protegerlos. De los 16 bosques inventariados ocho son alisedas, cinco mixtos (principalmente robles y castaños), un castañal, una sauceda y un madroñal.

Los expertos sostienen que el inventario debería de ser dinámico para poder incluir nuevos ejemplares que se vayan descubriendo o recuperando.