Los vecinos de Salinas que residen en las inmediaciones del instituto han solicitado al Ayuntamiento de Castrillón que adopte las medidas necesarias para que los conductores cumplan los límites de velocidad fijados para estas vías, de 50 kilómetros por hora. Los afectados reclaman que se controle el tráfico en el tramo de carretera que enlaza Salinas con San Juan y que pasa delante del instituto así como en las calles Luis Hauzeur, Pablo Laloux, Clarín y Marola.

La Policía Local de Castrillón instala de vez en cuando el radar móvil conocido popularmente como “smiley” en la calle Luis Hauzeur. El objetivo de este detector de velocidad es realizar estadísticas, ya que el radar tiene fines disuasorios para los conductores, en ningún caso sancionadores.

Delante del instituto se han instalado bandas de control de velocidad justo antes del acceso al semáforo del centro escolar. A unos metros de esa zona se registró hace unos días un accidente al alcanzar un vehículo a un ciclista que circulaba en dirección a la calle Luis Hauzeur desde la de Clarín. Los vecinos de esta zona de Salinas también se quejan de la escasez del alumbrado público. El plan de ahorro energético del gobierno local castrillonense incluye el apagado de farolas en las vías urbanas, pero los vecinos quieren que se mantengan, al menos, las luces del primer tramo de la carretera de Salinas a San Juan.

El primer tramo de la carretera de Salinas a San Juan ha sufrido en los últimos años un fuerte incremento de población, ya que se han construido cuatro inmuebles frente al instituto, por lo que los problemas se han multiplicado.