Entrevista sacada de La Nueva España.

Teresa CEMBRANOS Beyoncé, Kylie Minogue, Lady Gaga y Jennifer López han pasado ya por las «manos» del diseñador de moda castrillonense Marcos Batuecas. A sus 25 años empieza a abrirse camino en ese «mundillo» en Londres, donde vive desde hace dos años y a donde fue para estudiar un master en Diseño de Moda especializado en diseño de mujer en el Instituto Marangoni. Antes, habría cursado Diseño de Moda en Santiago de Compostela.

«Fue en Londres donde realmente me sentí como en casa y fue donde comencé a ver que mi sueño comenzaba a tomar forma. Tuve la suerte de trabajar con diseñadores como Emilio de la Morena, Hannah Marshall, firmas internacionales como Abercrombie & Fitch o incluso colaborar para la obra “Firebird”, de Stravinsky, con el Ballet Nacional en la elaboración de vestuario», explica Batuecas.

Una vez graduado, inició un trabajo con el diseñador inglés Erdem «con quien tuve el placer de compartir muchas horas de trabajo y el honor de aprender infinidad de cosas que nunca se pueden aprender en los libros». A continuación, obtuvo el puesto de asistente de diseño de David Koma, su primer «gran trabajo». Tuvo responsabilidad en la creación de la colección primavera-verano 2013. Y fue con Koma cuando atendió los encargos personales de las artistas internacionales. «Siempre le estaré agradecido por la oportunidad que me dio y por confiar en mí para alguno de sus trabajos más importantes», asegura Batuecas.

Ahora, trabaja para la marca inglesa Burberry y está inmerso en la preparación de su segunda colección; la primera, «Geheimnis», la presentó cuando terminó la carrera en Santiago de Compostela. «La segunda colección la estoy creando con especial cariño, con calma y con mucha dedicación; no es algo que quiera hacer a toda prisa para presentarla lo antes posible. Lo importante para mí es que cuando ese día llegue esté seguro que es lo mejor que he podido hacer hasta esa fecha», reconoce.

A eso se une su reciente incorporación al equipo de la revista «Coolneed», hasta ahora on-line pero que verá la luz en papel «muy pronto». «Está teniendo una acogida impresionante en la red. Soy el redactor jefe de moda, algo con lo que estoy muy ilusionado ya que siempre me ha encantado el periodismo. Después de llevar años colaborando con distintas publicaciones tengo la oportunidad de dirigir los contenidos de moda de la revista; es otro sueño hecho realidad», afirma.

Que Marcos Batuecas se dedique a la moda no es algo que quisiera desde siempre, aunque resultaba «previsible»: «Desde muy pequeño siempre he estado interesado por el mundo de la moda y el diseño. Me fascinaba y me sentía muy cómodo. Mi madre es también una apasionada de la moda, por lo que siempre ha habido una gran influencia en mi casa; fui creciendo, aprendiendo conocimientos y a la vez desarrollando aptitudes para el dibujo y el diseño. Cuando tuve que decidir qué iba a estudiar en la Universidad sopesé otras opciones como el periodismo, porque la moda, aunque formaba parte de mí, no la veía como un trabajo. Pero mis padres me animaron y me apoyaron para que tuviera la mejor formación posible, para que hiciera de mi pasión una realidad y un futuro sólido».

Por el momento, no sabe cuánto tiempo seguirá trabajando en Londres: «Por suerte, tengo un buen trabajo, una casa que adoro y muy buenos amigos». Lo que sí le gustaría en un futuro es probar suerte en Estados Unidos. «Los Ángeles o Nueva York son dos destinos que al igual que Londres siempre me han atraído mucho», explica. Lo que no está en sus planes es volver a España. Y eso que ha tenido un par de ofertas de firmas de moda española. «A día de hoy, por muy bueno que sea el trabajo que se me ofrezca, el volver a España es algo que no está en mis planes. Vine a finalizar mis estudios a Londres para tener la oportunidad de desarrollar mi carrera aquí y después de todo este tiempo no me veo volviendo a España definitivamente. Eso sí, cada vez que tengo unos días me escapo sin pensarlo a Asturias. La tierra me tira mucho», reconoce el diseñador.

Batuecas no quiso perder la oportunidad para criticar el poco apoyo que encuentran los jóvenes creadores y los nuevos talentos tanto por parte del Principado de Asturias como, en su caso, del Ayuntamiento de Castrillón.