Noticia de La Nueva España

Los vecinos de Salinas han alertado de los hundimientos que están sucediéndose en varias calles de la localidad. A los declives de la calle Piñole, que cada día son más alarmantes, se suma ahora otros en la calle Marola. La situación de la calzada ha obligado a la Policía Local de Castrillón a vallar la zona y ha instalado señales luminosas para evitar accidentes. “En la zona en la que se produjo el hundimiento el viernes en la calle Marola, el Ayuntamiento reparó recientemente algunos baches. El jueves ya estaba la calzada en mal estado pues se me hundió la rueda del coche, pero la calzada ha seguido cediendo y ahora la situación es preocupante”, señaló un conductor.

Una situación similar es la que hay en la calle Piñole, en el tramo comprendido entre la avenida de El Campón y la calle Marola, en las inmediaciones del puente sobre el río Raíces. “El hundimiento es muy peligroso para la seguridad vial pues es una zona por la que pasa el autobús del transporte público que ya no puede parar junto a la marquesina por los socavones”, manifestó una vecina. El hundimiento en la calle Piñole comenzó hace meses pero el deterioro avanza día a día, sostienen los vecinos.

El gobierno municipal de IU, sostiene que los hundimientos se deben a problemas del subsuelo, no son simples baches. Los hundimientos, según los vecinos, pueden deberse al mal funcionamiento de las redes de saneamiento o problemas de filtraciones de agua del cauce del Raíces. Los vecinos de Salinas han reclamado una reparación “seria y urgente”.