El próximo domingo día 9, las parroquias de Salinas y San Miguel de Quiloño despiden a su párroco, Rafael Santos Laso, que se jubila tras más de 31 años en el concejo. Don Rafael, como le conocen los feligreses, llegó a la parroquia de Salinas en 1981 y en 1999 se hizo cargo también de San Miguel de Quiloño. El Arciprestazgo de Avilés del que es responsable el párroco de Piedras Blancas, Juan Manuel Suárez, ha organizado una solemne eucaristía de acción de gracias que comenzará ea las siete de la tarde en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Salinas.

Desde que se conoció que Rafael Santos se jubilaba, al párroco le llueven los homenajes. En agosto recibió una distinción de la asociación de pensionistas y jubilados “La Peñona” de Salinas y el 30 de noviembre la asociación de vecinos “Amigos de Salinas” le entregará el premio que lleva el nombre de la localidad. El presidente de la entidad, Eloy Martínez Argüelles, señaló que ya están a la venta las invitaciones para la cena hasta el 15 de octubre para los socios de la asociación y hasta el 30 para el resto. La cena será para unos 150 comensales y las peticiones son ya numerosas.

Rafael Santos Laso, que se quedará a vivir en Salinas, nació en la localidad de Palencia de Negrilla (Salamanca) y fue ordenado sacerdote en el Seminario de Comillas (Cantabria) en 1955. Desde entonces siempre estuvo en parroquias asturianas pues pasó por las de Tudela Veguín y Villaviciosa hasta su llegada a Salinas hace 31 años. Agustín González Morera se hará cargo de la parroquia de Salinas.