Noticia de La Nueva España

El Principado ha reducido el coto regional de caza número 93 que incluye los concejos de Castrillón, Corvera, Soto del Barco, Illas, Candamo y parte de Pravia al ampliar su zona de seguridad casi un 38 por ciento. Hasta ahora, esta superficie era de 869 hectáreas y se ha ampliado 537 hectáreas más, por lo que ha quedado establecida en 1.406 hectáreas.

La consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos encargó un nuevo mapa cinegético al Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot) que concluyó en la necesidad de ampliar las zonas de seguridad en algunos cotos regionales de caza como el de Castrillón. La Consejería acordó la ampliación al considerar que el terreno de aprovechamiento cinegético común del concejo ha sufrido un elevado desarrollo urbanístico, así como un incremento de la densidad de población y de los usos residenciales, industriales y de transporte. También ha influido en esta decisión la ubicación en el municipio del Aeropuerto de Asturias, infraestructura en cuyos terrenos no se puede cazar.

El coto regional de caza de Castrillón se constituyó en 2003 tras una solicitud de la Sociedad de Cazadores Sierra de Pulide, hoy denominada asociación cinegética Sierra de Pulide-Nalón, que cuenta con casi 400 socios. En aquel año se aprobó también la zona de seguridad, que afectaba a 869 hectáreas. Desde entonces no se habían revisado los límites de protección.

Además de todos los terrenos que ocupan el Aeropuerto de Asturias y el resto de las infraestructuras aeroportuarias, los límites de seguridad en los que no se puede cazar están marcado por el Norte, con el mar Cantábrico; por el Este, con la zona de seguridad de Avilés en las inmediaciones de Coto Carcedo; por el Sur, Coto Carcedo y Salinas hasta la vía de Feve y, hacia el oeste, por los núcleos de El Muro, Las Vallinas y Arancés, siguiendo por Naveces y La Llada. También está incluida la autovía del Cantábrico en la zona de protección.

El Indurot, dependiente de la Universidad de Oviedo, comenzó la elaboración del nuevo mapa cinegético de Asturias hace más de dos años. Fue una tarea laboriosa porque se redactó teniendo en cuenta la diferente legislación sobre caza, así como los cotos del Principado, entre otros factores. Con este nuevo mapa, los cazadores pueden saber de forma concreta dónde pueden desempeñar su actividad.

Un grupo de vecinos del concejo señaló que la disminución de los límites del coto regional de caza pueden suplir los posibles efectos de la futura reforma de la Ley de Montes y la petición de los cazadores al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, de dar prioridad a las actividades cinegéticas en los montes públicos en detrimento de otras actividades, como el senderismo o el montañismo. Los residentes también reclamaron la necesidad de compaginar los deportes de la caza o el senderismo y la recogida de setas, con la seguridad. “Creemos que hay sitio para todos, pero Castrillón está creciendo también en los núcleos rurales y era necesario establecer unos nuevos límites para el coto regional de caza pues los anteriores se fijaron hace más de una década”, señaló un portavoz vecinal.